Una de las sesiones en sala de las Jornadas Jóvenes & EdC

Todos somos emprendedores porque tenemos un proyecto de vida en el que la Economía de Comunión puede aportar mucho”. Ha sido una de las conclusiones de estas I Jornadas de Jóvenes y la Economía de Comunión celebradas del 1 al 4 de noviembre en Las Matas. En ellas han participado más de cincuenta jóvenes de los 17 a los 35 años y en las situaciones más diversas: estudiantes, parados, con empleos precarios,..

No tenemos que conformarnos con lo que hay y seguir la corriente, sino pensar en cosas nuevas, innovar, pensando también en aportar algo a la sociedad”. Así se expresaba Laura, una joven estudiante que ha asistido a las Jornadas.

Momento de diálogo durante las jornadas

Frente a la precariedad laboral y el desempleo que afecta a más de 5 millones de personas, la Economía de Comunión se ha presentado como una alternativa real y concreta al mercado actual en España.

Un modelo que pone en el centro a las personas y que introduce la solidaridad y la comunión en la empresa: entre los trabajadores y la dirección, con los clientes, proveedores, competencia,… Un modelo que nace con la vocación de que “no haya ningún necesitado” y que aporta una tercera parte de los beneficios empresariales a proyectos solidarios, sin caer en paternalismos: “yo te doy, tú recibes”; sino “te doy, tú recibes y das a la vez”.

Jesús Laso, propietario de GSC Consultores, presentando su experiencia

En este sentido, durante las Jornadas se han presentado proyectos reales de colaboración como la donación para proyectos emprendedores en Bolivia de un empresario de EdC andaluz. También es reseñable la visita a la empresa G.SC. Consultoría de calidad en el sector químico en donde los jóvenes pudieron conocer de cerca cómo actúa una empresa de EdC. Además, allí conocieron las experiencias de otras empresas (ReciclaBien y Drynuts).

También se presentaron las líneas básicas de actuación de una empresa de EdC enlazadas con más experiencias de empresarios como la de Fitosanitarios Francisco Toro: “Era un período de mucha sequía. Un cliente me llamó para comprar mi producto. Yo acudí y visité con él los olivos. Estaban afectados y no saldría fruto, así que le dije que no le iba a vender. Él me miró y me dijo: ¿Y te recorres 200 km para no sacar nada?; Sí-le dije”.

Uno de los grupos trabajando en el taller de emprendimiento

Estos testimonios, junto a la experiencia práctica del Taller Emprendedor han despertado en los jóvenes la inquietud y el desafío de la creación de empresas de la Economía de Comunión. Entre las ideas: un vivero de empresas, una agencia de empleo joven, una productora audiovisual con valores,… Proyectos cuya viabilidad se estudiará.

Pero como decía Isaías Hernando, Coordinador de las Jornadas en la conclusión, resumiendo las impresiones de los jóvenes participantes, “todos somos emprendedores, quizás no montéis una empresa, pero sí tenéis un proyecto de vida en el que como decís la Economía de Comunión se puede plasmar. Más que un modelo, es un estilo de vida en el que la solidaridad, la comunión y la reciprocidad son valores fundamentales”. 

La próxima cita será en verano de 2013 en Madrid en la Segunda Escuela Internacional de Jóvenes y la Economía de Comunión.

¡¡Y esto es sólo el comienzo!!

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Mucha expectación en el ambiente en la tarde del 1 de noviembre a la hora de comenzar las Jornadas de Jóvenes y la Economía de Comunión. Jóvenes y empresarios iban llegando con las mismas ilusiones y ganas de hacer algo grande. “Que estas Jornadas nos cambien; que no salgamos de ellas como hemos llegado”, era el comentario generalizado, junto al deseo de cambiar el mundo empezando por la economía, ya que “no se cambia el mundo si no se cambia la economía”.

Estas jornadas de emprendimiento comenzaron con una serie de propuestas innovadoras en este tipo de eventos. La primera, hacer de éstos, unos días en los que establecer relaciones entre los participantes -favorecido por la estructura del programa y por distintos ambientes físicos-; y la segunda, el dedicar las sesiones del primer día a la pobreza; a conocer profundamente qué es, sus motivos y, lo que es más importante, quiénes son los pobres.

De la mano de Isaías Hernando, coordinador de las Jornadas, se fueron desgranando las causas de su existencia, hasta llegar a conocer el sueño de Chiara Lubich (fundadora del Movimiento de los Focolares e inspiradora de la Economía de Comunión): “Que no haya ningún necesitado entre nosotros”. Para que este sueño se haga realidad, es necesaria establecer una relación de reciprocidad (entendida también para responder a terceros y no sólo entre dos personas; ya que -en palabras de Hernando- “sin reciprocidad no hay salida”.

Una visión de la economía -la presentada durante las jornadas- claramente en función de las personas, con una mirada nueva que ve a los pobres como hermanos y hermanas. Y que se basa igualmente en experiencias concretas que surgen de carismas civiles, de pueblos, de relaciones de igualdad, fraternidad, gratuidad. Todo ello con el objetivo de llegar a una comunión real.

Una de las participantes en las jornadas

Una visión no exenta de esfuerzo ni sacrificio pero que devuelve la dignidad a cada sujeto que interviene en el proceso y que entusiasmó a los jóvenes presentes. Al igual que entusiasmó la experiencia presentada por el empresario jiennense Francisco Toro, quien habló sobre el proyecto de financiación de nuevas empresas que se está llevando a cabo en Bolivia.

A lo largo de estas jornadas que concluirán el domingo 4 de noviembre, habrá oportunidad de conocer mejor qué es la Economía de Comunión (EdC) y también, de trabajar en propuestas emprendedoras que los jóvenes presentes en el Taller Emprendedor han comenzado a trabajar esta tarde y que presentarán este sábado a expertos y empresarios que ya adhieren al proyecto EdC.

Jesús Laso, GSC Consultores, empresa de Economía de Comunión

Jesús Laso, propietario de GSC Consultores, empresa de EdC

¡Las Jornadas ya están al caer! Pero mientras, seguimos profundizando  en la propuesta de la Economía de Comunión. Hablamos con Jesús Laso, propietario de GSC Consultores de calidad desde los años 90. Será una de las personas que nos explicará su experiencia en las Jornadas. De hecho, visitaremos su empresa. Jesús, ¿qué te llevó a dar ese paso? Desde siempre tenía una fuerte implicación con los problemas sociales. La propuesta de Chiara Lubich sobre la Economía de Comunión me pareció una solución, pero me faltaba valor para afrontarla, dada mi situación familiar, tenía 3 hijos y un trabajo estable. Pero la crisis del 93, produjo mi salida de la empresa y la posibilidad y exigencia de crear un nuevo proyecto…

Vuestra empresa realiza auditorías, consultoría técnicas y on line, cursos de formación… Imagino que tampoco os habréis librado del azote de la crisis, ¿cómo lo afrontas a diario y qué lección sacas de este tiempo complicado? Hemos realizado jornadas y reuniones para analizar juntos qué hacíamos y qué podemos hacer, fomentando la creatividad: nuevos cursos y nuevos formatos de servicios adaptados a la situación actual de nuestros clientes. Hemos analizado si el uso de nuestros recursos y los gastos generados, son realmente necesarios y hemos ajustado presupuesto. Hemos informado a todos los trabajadores de la situación, con transparencia, y también del deseo de la Dirección de mantener los puestos de trabajo. En la actualidad esperamos concluir el año ajustados, pero sin pérdidas.

El hecho de ser una empresa de Economía de Comunión, ¿marca la diferencia con tus empleados, clientes o proveedores? Debería, y es lo que intentamos, porque una de las claves de una empresa de EdC es la construcción de relaciones diferentes, que resumiría en tres puntos:

  • Empleados: Construir familia.
  • Clientes: Dar siempre algo más que lo ofertado y buscar su bien.
  • Proveedores: Tener un trato justo y responsable en el que se valora la colaboración mutua.

Apenas queda una semana para las Jornadas, ¿qué crees que les puede aportar a los jóvenes estas Jornadas y la EdC? La posibilidad de descubrir que pueden ser dueños de su propio destino, a través del desarrollo de proyectos que son profundamente humanos, y concretos, comprobando que también en el aspecto laboral y económico hay algo que podemos hacer cada uno, fruto de decisiones personales, independientemente de lo que hace la sociedad. No podemos esperar soluciones de otros, debemos crearlas.

Muchas gracias Jesús. ¡Nos vemos allí!

A 12 días de las Jornadas de Jóvenes y la Economía de Comunión tenemos la alegría de contaros que la solidaridad se ha puesto en marcha. Desde la empresa madrileña de EdC Nuevos Servicios – Castillo Exterior S.L. han realizado una donación para que  “sirva directamente para favorecer la participación de los jóvenes sin los recursos necesarios”.

solidaridad_jornadas_jovenes_economía_comunion

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No quisiéramos que ningún joven por motivos económicos, por encontrarse en situación de desempleo o por no tener el dinero suficiente, se quede sin participar. Estamos seguros de que juntos podemos hacer grandes cosas, pequeños gestos como esta donación nos hacen creer que otra economía, en la que el dar y el recibir sea recíproco, ¡es posible!

En el grupo de facebook hemos puesto en marcha una cadena de mensajes para poner en común, por ejemplo, plazas en los coches. Del País Vasco vendrán 2 personas y tienen 3 plazas. De Barcelona, 2 y ¡esperan compañeros de viaje! De Murcia viene otro con una plaza disponible.

Pero también vienen jóvenes de otras partes, del sur,… Pongamos desde ya la solidaridad en juego, ¡quién sabe lo que podamos lograr!

Desde aquí nuestro más sincero agradecimiento a Nuevos Servicios – Castillo Exterior S.L. por su generosidad y por estimularnos con su aportación a que nadie se quede sin participar por ninguna causa.

Ya tenéis disponible el formulario de inscripción a las jornadas. Lo encontraréis tanto en este enlace:

Inscripción a las I Jornadas de jóvenes y la EdCComo en la página contacta del blog.

Y mientras se van apuntando participantes, dirigimos la mirada hacia uno de ellos. Ángel López, de Tres Cantos, en Madrid. Con él hemos charlado sobre las Jornadas.

Ángel López, participante en las I Jornadas de jóvenes y la Economía de Comunión

Ángel López, participante en las I Jornadas de jóvenes y la Economía de Comunión

Ángel, como joven que va a asistir a las I Jornadas de jóvenes y la Economía de Comunión, cuéntanos, ¿qué te mueve a participar? En Mayo hubo un encuentro de EdC y en él varios jóvenes empezamos a sentirnos atraídos por esta nueva forma de hacer economía. Cada uno íbamos con nuestras pequeñas ideas emprendedoras en la cabeza y vimos que era necesario entrar más en profundidad, sobre todo, en el ámbito empresarial. De ahí surgieron estas jornadas.

¿Qué esperas de las I Jornadas de Jóvenes y la EdC? Conocer a jóvenes como yo con sus propias ideas y que vean en esta forma de hacer economía un modelo viable para sus negocios. También espero profundizar en la teoría económica que hay detrás y cómo ponerla en práctica. Y ya puestos, ¡sería increíble encontrar socios capitalistas para mi idea emprendedora!

En mayo, participaste en el Congreso de Economía de Comunión de España. ¿Qué te gustó de la propuesta de EdC? Que pone al hombre por encima de la obtención del mero beneficio económico, algo realmente excepcional en los tiempos actuales.

La situación económica y laboral se ha convertido en un quebradero de cabeza para los jóvenes. Muchos en paro o con empleos precarios, en el extranjero o preparándose para irse y conseguir una oportunidad de futuro… ¿Cómo vives tú esta situación y con qué ánimo? No es fácil, a veces tienes la impresión de que los años que has pasado formándote no valen para nada. Ver como todo tu esfuerzo se queda en un trozo de papel que colgar en la pared desanima bastante. Pero lo importante es no quedarse parado, ahora mismo estoy finalizando un curso de gestión de pequeño comercio con la idea de poder montar uno propio. Esta idea es la que muchas veces me da fuerza para seguir adelante, junto con el apoyo de la familia que siempre anda buscándote cosas ya sea aquí o en el extranjero.

Ante este panorama, ya te has plateado emprender, ¿crees que los jóvenes pueden contribuir a cambiar el modelo económico? Reconozco que en la situación actual no es fácil, más aún si necesitas hacer una inversión, pero en ello estamos… Creo que si los jóvenes salen de la apatía y buscan no sólo el conflicto, pueden hacer grandes cosas.

¿Qué le dirías a otros jóvenes para que se animaran a participar? Que hay otras formas de ser empresario, de hacer economía; que una economía más justa es posible. Que si quieren pueden empezar el cambio y estas jornadas son una gran oportunidad.

Isaías Hernando, Coordinador de las Jornadas

Isaías Hernando, Coordinador de las Jornadas

Quedan 25 días para que comiencen las I Jornadas de jóvenes y la Economía de Comunión en Madrid. Como coordinador de las Jornadas, danos un adelanto, ¿qué nos espera del 1 al 4 de noviembre? Un programa muy atractivo, sobre todo, gracias a los jóvenes que se han implicado en su preparación. Conoceremos más en detalle la Economía de Comunión, sus principios y su aplicación práctica, con experiencias concretas. También haremos un taller de emprendimiento social por grupos, donde pondremos a prueba nuestro talento emprendedor, tal vez escondido… Y tendremos muchos momentos para el diálogo y la relación informal. Queremos que las jornadas sean en sí mismas una experiencia de comunión.

Esta misma semana hemos conocido los datos de desempleo, de nuevo al alza, con más 79.000 parados más. La Economía de Comunión y las Jornadas, ¿pueden ser una alternativa social, humana y sostenible frente a esta realidad? La EdC surge en Brasil como respuesta concreta a una situación de desigualdad y pobreza. Por lo tanto, nace precisamente para eso: para ser una alternativa social, humana y sostenible. Hoy en nuestro país la prolongada situación de desempleo, unida a otros efectos de la crisis, está creando también bolsas de pobreza y aumentando las desigualdades. En este sentido, me parece especialmente seria la situación de muchos jóvenes, que se ven abocados al paro o a un trabajo muy precario. Da la impresión de que nuestra sociedad exalta la juventud y sus valores, pero no a los jóvenes reales, de carne y hueso, a los que mantiene alejados del mundo del trabajo, de las instituciones, de los partidos… Además, el mundo del trabajo está cambiando radicalmente. Emprender una actividad económica empieza a ser una alternativa real para mucha gente. No sólo para ganarse la vida, sino para desarrollar con creatividad talentos que muchas veces estaban dormidos. De todo esto hablaremos en profundidad.

Escuela de Jóvenes y la EdC de Portugal

Escuela de Jóvenes y la Economía de Comunión de Portugal

Recientemente has participado en la Escuela Internacional de Jóvenes y EdC que se celebró en septiembre en Portugal. ¿Qué tiene la Economía de Comunión que engancha a los jóvenes?, ¿salieron proyectos nuevos de la Escuela? Los jóvenes huyen de la mediocridad. Necesitan retos altos, por los que merezca la pena vivir. La Economía de Comunión no nace para tener empresas más éticas o responsables, ni simplemente para ayudar a los pobres. Nace para cambiar el mundo, para construir toda una economía nueva que ilumine el camino de la humanidad en estos tiempos de cambios vertiginosos y profundos. De Portugal sí que han salido algunos proyectos concretos que ya se han empezado a materializar, pero a mí me ha impresionado más lo que decían varios jóvenes en las conclusiones, sentían que lo que cambiaba era su vida y su visión del mundo.

Por último, ¿qué le dirías a los jóvenes españoles para animarles a participar en las Jornadas de noviembre? Que propuestas de economía social hay muchas, pero esta es verdaderamente única, por muchas razones.

¡No nos digas más! Nos vemos del 1 al 4 de noviembre en Madrid para descubrirlo en primera persona.